Contáctanos hoy.

Dinos como podemos ayudarte, estamos aqui para responder tus preguntas y asistirte con tus proyectos.

Nombre

Apellido

Teléfono

Correo

Estado

Solicitud

CotizaciónInformaciónServicioProveedorQuiero unirme al equipo

En caso de requerir cotización

Proyecto
ResidencialCorporativoGobiernoEducaciónHoteleríaSaludComercial

Tiempo estimado en el que piensa realizar su proyecto

Comentarios

Como se Enteró de Nosotros


Quiero recibir mas noticias.

Únete a nuestra lista y recibe más noticias acerca de la automatización, integración de audio y video, tecnología y tendencias.

Captura de pantalla 2018-11-21 a la(s) 16.20.11¿Qué significa ser audiófilo? Si nos remitimos al significado literal es aquel que ama el audio, cosa bastante abstracta e imprecisa. Nos gusta decir que un audiófilo es un perseguidor de sonidos, una persona que busca la máxima emoción, la más anhelada exactitud y la inocua perfección en la interpretación musical a partir de una reproducción a través de un equipo electrónico en un espacio residencial.

Algunos más se atreven a afirmar que el High End Audio se está referida a la máxima emulación de la música en vivo. Lo cierto es que entre el artista (sea un músico solista o una gran orquesta de más de 100 ejecutantes) existe el eslabón técnico y creativo que tiene que ver con la captura de los sonidos, estamos hablando del proceso de grabación, mezcla y mastering, llevado a cabo con gracia -o desgracia– por un ingeniero y un productor. 

Entonces, en la gran mayoría de las ocasiones, un ingeniero y un productor deciden hacer algo muy especial y muy diferente a lo que un artista presenta en un “concierto” o en una presentación en vivo. Así, un disco difiere mucho de lo que un artista puede ofrecer en un recital, a veces para bien, a veces para mal. Como resultado tenemos que la música grabada es un universo totalmente distinto a la música en vivo. Dicho lo anterior, regresemos al tema central de este documento.

Los audiófilos tienen como hobby o como pasión la búsqueda del mejor sonido que pueda entregarles una cadena de componentes, misma que se conforma de fuentes analógicas o digitales, una etapa de control y una de reproducción.

Captura de pantalla 2018-11-21 a la(s) 16.21.23Los audiófilos empeñan su tiempo en aprender y dominar técnicas para obtener los mejores resultados a partir de trucos (tweaks) en cada eslabón de la cadena mencionada. Leen libros, son suscriptores a diversas revistas especializadas, son asiduos a los foros de discusión en internet e invierten (o gastan) mucho dinero para lograr su objetivo: tener el mejor sonido posible en casa.

Algunos forman grupos o comunidades en sus ciudades y comparten sus conocimientos y sus descubrimientos, se intercambian equipos y algunos asisten a ferias High End en diversos lugares del mundo. Habrá que decir que la audiófilia es un hobby costoso y requiere de una cartera generosa. 

Es preciso señalar que el objetivo es subjetivo: el oído de cada persona es único en características fisiológicas y por ende en la respuesta a los impulsos sonoros externos. Aún así, los audiófilos están empeñados en descubrir -día a día- mejoras drásticas o minúsculas.

Cambian cables aquí y allá, añaden soportes de materiales espaciales, compran accesorios que parecen sacados de una estación espacial, ubican paneles de absorción o reflexión acústica y dedican largas jornadas a la extenuante labor de ubicar bocinas; una pulgada puede representar una enorme ganancia en soundstage.

Siempre están en la búsqueda de la sinergía. Y es que saben que dos componentes de máximo renombre y de alto precio, no siempre “se llevan bien”. Solo la experimentación a través del ensayo a prueba y error podrá confirmar sus sospechas.

Hay audiófilos que aman el sonido de los bulbos, otros solo confían en la respuesta de las etapas “solid state” (transistores) y unos pocos más se aventuran en las nuevas propuestas de la vanguardia digital. Existen los leales a la tornamesas y los que ahora escuchan solo servidores bajo el concepto de streaming. A veces discuten y pelean, pero después, la mayor parte de ellos vuelven a ser camaradas. 

Algunos audiófilos son melómanos, es decir son amantes y conocedores de música, muchos otros no lo son. Un puñado asiste con regularidad a conciertos, otros jamás han pisado una sala de recitales.

Ellos son capaces de encontrar equipos de marcas al otro lado del planeta y traerlas a su país, solventan gastos de transporte y aduanas con tal de poseer ese componente único y diferente. A veces su pasión audiófila se transforma en negocio y empiezan a importar y vender a su circulo de amigos y conocidos.

Un audiófilo solo se puede definir a si mismo. Lo cierto es que una vez que empiezas esa búsqueda, difícilmente abandonas el camino, así pasen años o décadas. 

Y tú ¿eres audiófilo? ¿conoces a algunos? Cuéntanos.

 

 

 

Deja un Comentario