La educación está pasando por un proceso de transformación acelerada. Probablemente sea uno de los entornos que más se vio “tocado” por la pandemia; al cerrar las aulas, las instituciones tuvieron que ingeniar métodos de enseñanza-aprendizaje remotos que fuesen didácticos, versátiles, atractivos y satisfactorios para maestros, estudiantes y para las organizaciones mismas. Y es ahí donde la tecnología desplegó todo su poder.







La Universidad de Indiana (IU) se asoció con Pexip para entender cómo la videoconferencia podría impactar el ausentismo. Al dar a los estudiantes la capacidad de asistir a clases en forma remota o en persona, la investigación reveló que un enfoque de aprendizaje combinado reducía el ausentismo en un 50 por ciento. 







Comentarios recientes